Central del Libro de Mormón

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Académicos de la ENAH (Escuela Nacional de Antropología e Historia) y del INHA (Instituto Nacional de Antropología e Historia), conjuntaron esfuerzos en un trabajo muy importante, basado en estudios de escaneo conocido como LIDAR, (Light Detection and Ranging), que es una tecnología capaz de penetrar con rayos láser la vegetación y dejar al descubierto las estructuras arqueológicas ocultas por arboles y tierra. Se trata de un hallazgo importante y poco común. 
 
En los alrededores de Dzibanché (que se desarrolló desde el 200 a.C.), Ichkabal, y El Cedral, encontraron una red de carreteras que unía a los centros cívicos-ceremoniales, además hallaron una infraestructura de producción agrícola donde encontraron campos de cultivo bien delimitados, camellones y algo sorprendente; grandes obras para el almacenamiento de agua.
(Foto LIDAR de Ichkabal. Se observan edificios y calzadas).
Acerca de este tema, encontraron una construcción para almacenar el agua que tenía 365 mts. de ancho  por 375 mts. de largo, con 3 mts. de profundidad. Con éste dato podemos imaginar, los millones de litros de agua podían almacenar ahí, y sobretodo, podemos pensar en cuántas personas vivían en esa región. Ni hablar de las demás regiones.
Estos descubrimientos nos están dando argumentos para saber que en aquellas épocas antiguas, cientos de miles o millones de personas, vivían en esos lugares (compárese con Mormón 1:7).
 
El arqueólogo Enrique Nalda, comentó que el sitio descubierto era poco común porque se trataba de algo similar a lo encontrado en el Petén Central, cerca de Tikal, con la diferencia que allí, en el Petén guatemalteco tienen un epicentro muy marcado, en cambio en ésta región, hay varios grupos con construcciones que se unen mediante caminos o “sacbes”.
 
Dentro de los sitios conectados entre ellos están; DzibalchéKinichná y Tutil. Las calzadas que los conectan son de más de 50 metros de ancho, lo que nos deja entrever la gran cantidad de gente que iba y venía por dichas calzadas.
(Dzibalché, Kinichná y Tutil con LIDAR. Calzadas o "Sácbes" son notorios).
Anteriormente se había reportado que en “El Mirador” (zona arqueológica de Guatemala), se habían encontrado, por medio del mismo sistema, grandes calzadas que se comunicaban entre ciudades.
El LIDAR vino a revolucionar  lo que se sabía de los mayas de las Tierras bajas del Petén. Gracias a esta tecnología se encontraron ciudades con fortalezas, con murallas, y con calzadas  de entre 30 y 50 mts de ancho y hasta 25 kilómetros de longitud. Esto es un gran descubrimiento. Una maravilla de las antiguas civilizaciones
 
El Dr. Edwin Román arqueólogo de la Universidad de Texas , hace poco tiempo presentó una serie de fotografías para explicar el trabajo arqueológico que se ha hecho en “El Mirador”, específicamente en “El Zots”, un sitio del preclásico donde él se especializa. 
También dio a conocer que el trabajo de LIDAR ha dejado a la vista, calzadas de hasta 25 km. de largo, de 50 mts. de ancho, y que conectaban en varias direcciones. Dichas calzadas estaban elaboradas de piedra y cal y para nivelarlas las alzaban por lo menos hasta por 3 metros.
 
Otra cosa importante, de los estudios del Dr. Román es que halló un complejo de fortalezas cerca de “El Palmar” y son del clásico temprano, periodo de tiempo que inicia en el  año 200 d.C. Dicho lugar se encuentra entre “El Zots” y “Tikal”, es decir, este sitio tuvo muros defensivos en donde además  cavaron pozos o zanjas para defenderse de los enemigos. El sitio exacto se llama “La Cuernavilla”.
Los muros o murallas alcanzaron los 3 mts. de alto y éstos tenían torres de vigilancia. Se encontraron también muchas piedras redondas, posiblemente servían para lanzarlas a los enemigos como proyectiles.
Esto es una evidencia de las luchas sangrientas entre pueblos enemigos que los llevó a construir complejos altamente defensivos como los que estamos mencionando.
(Sitio llamado "El Diablo". Muestra un sistema defensivo con murallas. El Palacio está en la punta de la colina para evitar los ataques desde abajo).
(Mapa de las excavaciones del "Palacio de la Cuernavilla". Thomas Garrison/PACUNAM, 2018).
Todo lo anterior es de mucha importancia por lo que menciona el Libro de Mormón, porque hace años cuando no se habían descubierto calzadas, sitios con murallas, ciudades con sistemas defensivos, etc, cuando eso sucedía, se criticaba mucho al Sagrado Libro por que en sus lecturas se hablaba de ello, pero en ningún lugar del continente americano aparecían esos lugares. Hoy ya cambió el mundo, las noticias de descubrimientos arqueológicos como el que estoy reseñando, evidencía cosas muy similares con las que se lee en el Texto Sagrado. 
Por ejemplo, entre los años 26 a 30 d.C. leemos en 3 Nefi 6:8 lo siguiente:
“Y se construyeron muchas calzadas, y se abrieron muchos caminos que conducían de ciudad a ciudad, de tierra a tierra y de un sitio a otro”.
(Parte del "Mirador". vista parcial de una calzada en la parte inferior izquierda de la imagen).
Este señalamiento es clave para nuestro artículo: Dice que después de un periodo de guerras, por fin llego la paz a los nefitas, y que estos empezaron a prosperar y es cuando inició la construcción de ciudades y calzadas. Dice el escrito que éstas conducían a muchos lugares importantes, permitiendo la comunicación entre ellas.
 
Por favor vean la fecha. Esto que acabamos de leer, sucedió entre el año  26 a 30 d.C. En estos años el Libro de Mormón reporta que hay grandes calzadas en las ciudades y por otro lado la arqueología nos informa que hay  construcciones similares en años muy cercanos.
 
En 3 Nefi 8:13, se hace evidente que los pueblos del Libro de Mormón sabían  de las calzadas:
“y se rompieron las calzadas, y se desnivelaron los caminos, y muchos terrenos llanos se hicieron escabrosos”.
Después de la crucifixión de Jesucristo en Jerusalén, En el continente americano, las calzados que hemos venido tratando, fueron desniveladas por los fuertes terremotos y temblores. 
No es de menor importancia el hecho sucedido, pero para los propósitos de éste artículo, podemos darnos cuenta que efectivamente las calzadas fueron construcciones comunes en las Tierras del Libro de Mormón.
 
Un hecho sobresaliente que ayuda a saber que en los lugares del Libro de Mormón habían murallas, es lo que narra el libro de Helamán capítulo 16.2 que dice:
“Pero cuantos no creyeron en las palabras de Samuel se enojaron con él; y le arrojaron piedras sobre la muralla, y también muchos lanzaron flechas contra él mientras se hallaba sobre la muralla; mas el Espíritu del Señor estaba con él, de modo que no pudieron herirlo con sus piedras ni con sus flechas”.
(“La Cuernavilla”. Sitio maya defensivo que está fuertemente amurallado. Hay un grupo de palacio en una colina empinada, con una calzada que conduce a más estructuras en la cima de las colinas. Zanjas, murallas, fosos y murallas indican que sus habitantes estaban preparados para la guerra. La Cuernavilla se extiende alrededor de 1.5 millas de ancho). (Crédito: Thomas Garrison / PACUNAM)
 
En resumen podemos decir que los descubrimientos arqueológicos que están saliendo en éstos tiempos, evidencian similitudes constructivas con los lugares que se mencionan en el Libro de Mormón, aún no podemos decir que son los mismos, pero si son bastantes similares en su función y sobretodo en los tiempos que fueron construidos.
Las grandes calzadas, los sistemas de almacenaje de agua, las construcciones de murallas en las ciudades, los sistemas defensivos de sus centros religiosos-administrativos, todo eso está narrado con claridad en el Sagrado Libro y todo eso está saliendo en los descubrimientos arqueológicos de Mesoamérica. 
No queda mas que seguir estudiando y tener paciencia para tener en el futuro un mejor panorama de todo el maravilloso contenido de nuestro Sagrado Libro de Mormón.

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