Central del Libro de Mormón

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Este es un tema bastante controversial porque muchas personas no creen en Jesucristo, otros más creen, pero no saben que resucitó, y muchos saben de Jesucristo, que resucitó, pero no creen que viniese al continente americano después de su resurrección. Lo anterior Parece un juego de palabras, pero es la manera de empezar para explicar la importancia de un evento que no pasó desapercibido en nuestro continente.

En el año 33, después de su muerte, a los 3 días resucitó. Previamente había dicho a los apóstoles que: “También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor” (Juan 10:16). Se refería a que también había gente en América que necesitaba ministrar.

Según el Libro de Mormón, menciona que se dieron señales tanto de su muerte como de su resurrección. (Helamán 14:20-27).

En Mesoamérica se conoce mucho del dios de túnica blanca y barbado que vino del cielo para estar con los hombres.
Al Dios vestido de túnica blanca que descendió del cielo a la tierra le llamaron Quetzalcóatl, que significa serpiente quetzal o “serpiente emplumada”, dando a entender que la serpiente representa la tierra y las plumas de quetzal representa el cielo. El dios del cielo que bajó a la Tierra.

Suena raro que a Jesucristo lo representaron con una serpiente en Mesoamérica, pero recordemos que también en Israel lo representaron con una serpiente. Lo podemos ver en la escritura de Números 21:8  donde al Salvador se le representó como una serpiente de bronce, “…y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía”. (Números 21:9). 

El otro animalito que en Mesoamérica se le tomó para representar al Jesucristo fue el quetzal, ave maravillosa que tiene una cola de 60 centímetros de largo, que cuando vuela se ve magnifica en los cielos. Fundidos los dos animalitos; serpiente y quetzal dan como resultado una “serpiente voladora”: una “serpiente emplumada”.

Cristo vino a América después de su resurrección, y quedaron muchas representaciones arqueológicas del importante suceso. Por todos lados hay evidencia; por ejemplo Fernando Alba Ixtlixóchitl menciona que:

“Hallábanse en la mayor prosperidad, cuando llegó á esta tierra un hombre á quien llamaron Quetzalcóatl y otros Hueman, por sus grandes virtudes, teniéndole por justo, santo y bueno, enseñándoles por obras y palabras el camino de la virtud y evitándoles los vicios y pecados, dando leyes y buena doctrina; y para refrenarles de sus deleites y deshonestidades les constituyó el ayuno…”

“…se volvió por la misma parte de donde había venido, que fué por la de Oriente, desapareciéndose por Coatzacoalcos y al tiempo que se fué despidiendo de estas gentes, les dijo que en los tiempos venideros, en un año que se llamaría Ce Ácatl, volvería y entonces su doctrina sería recibida, y sus hijos serian señores y poseerían la tierra, y que ellos y sus descendientes pasarían muchas calamidades y persecuciones; y otras muchas profecías, que después muy á la clara se vieron”.(Ixtlixóchitl).

En todas partes hay evidencia de la visita del Mesías a este continente. Para muchas personas puede ser nuevo este relato, para otros es muy conocido. Sin duda alguna hay mucha controversia al respecto. Pero el Libro de Mormón siempre ha dicho la verdad y nunca ha sido acusado de mentira con bases firmes.

Los códices están llenos de ejemplos del Dios barbado que vino a este continente. Otro caso es el Códice Borgia donde representan a Quetzalcóatl a lado derecho del árbol de la vida, en oposición a Tezcatlipoca que está a la derecha. En este caso además de ver la representación del bien, también vemos la representación del mal.

Quetzalcóatl se conoció en todo el continente americano. En Mesoamérica se le nombró en diferentes lenguas: Kukulcán entre los mayas, Cocijo entre los zapotecas, Gucumatz para los mayas quichés de Guatemala, Bochica en Colombia, Viracocha en Perú, etc.

Para todas las culturas prehispánicas, fue el mismo dios con diferente nombre. El Dios que vino a este continente después de su resurrección. El que del cielo vino a la” Tierra Prometida”.

Quetzalcóatl fue “El Mesías Resucitado”. Todo Mesoamérica lo supo, por lo mismo fue representado de diferentes maneras.
Como ya dije anteriormente, al Mesías se le representó como la serpiente voladora, dicha representación se puede observar en el hermoso vuelo del quetzal.

El quetzal es un ave maravillosa que se reproduce en Mesoamérica, sus plumas fueron utilizadas en penachos, por los principales gobernantes.
Todo sacerdote de Quetzalcóatl, utilizó plumas de la preciosa ave para significar su divinidad.

Los códices muestran a Quetzalcóatl con plumas de quetzal en su cabeza.

Un evento de tal magnitud, como fue la visita de un ser resucitado como Jesucristo a América, no pasó inadvertido, por eso las culturas mesoamericanas, le inmortalizaron en códices, templos y leyendas.

Aun en la Conquista, Los mismos españoles se sorprendieron al enterarse de que los pueblos de Mesoamérica esperaban al Dios de vestimenta blanca y barbado.
En resumen, El Libro de Mormón relata la visita de Cristo al continente americano después de su resurrección, este acontecimiento único también quedó registrado en las culturas de Mesoamérica; Tanto en códices, en piedra y en leyendas, se escribió de la visita del Mesías a las culturas prehispánicas de este continente.

Las culturas mesoamericanas le llamaron Quetzalcóatl, nombre que significa “serpiente emplumada”, para significar los atributos del Dios que del cielo bajó a la Tierra para ministrar a los hombres.

Las evidencias del Mesías en nuestro continente están por todos lados, es cuestión de saber verlas.
Cristo vino a América y les dijo a sus pobladores: “Y de cierto os digo que vosotros sois aquellos de quienes dije: Tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo yo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño y un pastor”.

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